Lo que está por venir en el porvenir
"¡Dios!"
Así más o menos suena cuando una católica tiene un orgasmo.
"¡Ahí, ahí, ahí!"
Así, si le mola la geografía.
"¡Sí, sí, sííí!"
Así, si es optimista.
"¡Tú nombre!"
Así, si está contigo.
Pero, ¿por qué no hay algo como un "gemido universal"? ¿A qué se debe? ¿Y por qué los hombres no solemos hacer tanto escandalo (ojo, hay excepciones)?
Una anecdota a respecto de esto: yo estaba en un hotel de montaña en Tirolia del Sur. Era Semana Santa y yo había ido con mi primo y con mi tía a esquiar y a visitar a unos amigos, que eran dueños del hotel. Al tercer día creo que fue, que llego un hombre. Un hombre sólo y descuidado. Se le veía cansado y sucio, sin afeitar y sin haber visto una ducha en mucho tiempo. Pero era joven y debajo de esa capa de mugre, había un "apuesto" macho italiano. Mientras estabamos cenando, apareció una chica bellísima y se sentó con él, como si se estuvieran conociendo.
Bueno, corto el rollo. Por la noche, en la habitación contigua a la mía se escucharon unos gemidos increibles. ¡Pero eran de él! La pobre chica o no disfrutaba, o era calladita. En fín. No cerré ojo, porque en un lado estaba la parejita dalequetepego y en el otro mi primo roncando. ¡Pesadilla!
Después de hablar con algunas amigas (y no-amigas), se condenso la idea, de que es para liberar presión. Otros pegan a su pareja. Otros no sé lo que hacen.
Así que si la próxima vez que tengas sexo (espero que pronto), te quieras quejar del volumen de los gritos, piensa que te hubiese podido tocar mucho peor.
